DMC CONFIRMA QUE EVENTO DE LLUVIAS DE JULIO ESTUVO ENTRE LOS MÁS SIGNIFICATIVOS DE LAS ÚLTIMAS DÉCADAS

“Uno de los eventos de precipitación más importantes registrados durante un mes de julio en las últimas décadas”, esa fue la principal conclusión del balance presentado por la Dirección Meteorológica de Chile (DMC) sobre las lluvias que afectaron al país entre el 14 y el 21 de julio de 2026, episodio que dejó récords históricos de precipitación entre las regiones de Atacama y Los Lagos y modificó significativamente el escenario pluviométrico del país.

“Su magnitud, extensión territorial y los numerosos récords alcanzados confirman la importancia de este evento y la relevancia de contar con un monitoreo permanente y con información meteorológica oportuna para apoyar la toma de decisiones de las autoridades y de la ciudadanía”, afirmó el Director (S) de la DMC, Gastón Torres Aravena, en un punto de prensa que se realizó el 28 de julio.

El evento afectó desde la Región de Atacama hasta la Región de Los Lagos y estuvo asociado al paso de tres sistemas frontales consecutivos, reforzados por un río atmosférico que aportó gran cantidad de humedad desde el océano Pacífico.

Este escenario se desarrolló bajo condiciones climáticas favorables, marcadas por la presencia de El Niño, una fase favorable de la Oscilación Madden-Julian y una Oscilación Antártica en transición hacia su fase negativa, configurando un escenario similar al registrado durante los históricos eventos de 1984 y 1987.

“Los mayores acumulados de precipitación se concentraron entre las regiones de Valparaíso y Los Ríos. Destacaron los 243,7 milímetros registrados en Rodelillo, 231,4 milímetros en Valdivia, 208,4 milímetros en Los Ángeles y 176,4 milímetros en La Serena, ciudad donde en solo ocho días cayó más de diez veces la lluvia que normalmente se registra durante todo el mes de julio”, detalló el Director.

El análisis de la DMC también mostró que el evento produjo un cambio significativo en la condición pluviométrica de distintas zonas del país. La Serena pasó de un déficit cercano al 97 % a un superávit superior al 200 %, mientras que estaciones como Punta Ángeles, Tobalaba y Pichoy también revirtieron su condición deficitaria. En Santiago, el déficit de precipitaciones disminuyó desde cerca de un 86 % a aproximadamente un 15 %.

Desde el punto de vista climatológico, el episodio también dejó una importante huella en los registros históricos. Estaciones como Desierto de Atacama, La Serena, Tobalaba, Quinta Normal y Pudahuel alcanzaron los primeros lugares para acumulados de precipitación de 24, 48, 72, 96 y hasta 120 horas, confirmando la magnitud excepcional del evento tanto por la cantidad de agua caída como por su extensión territorial.

El Director (S) destacó que la evolución del sistema fue monitoreada permanentemente por la Dirección Meteorológica de Chile, permitiendo emitir oportunamente Avisos, Alertas y Alarmas Meteorológicas para informar a las autoridades y a la ciudadanía sobre la intensidad esperada de las precipitaciones y otros fenómenos asociados.

Asimismo, recordó que el Pronóstico Climático Estacional elaborado por la DMC ya anticipaba una mayor probabilidad de precipitaciones sobre lo normal para gran parte de la zona central durante este invierno, escenario que fue consistente con las condiciones observadas durante el evento.

“Como Servicio Meteorológico Oficial de Chile, nuestro compromiso es entregar información meteorológica y climática confiable y oportuna, basada en evidencia científica, para apoyar la toma de decisiones, la gestión del riesgo de desastres y la preparación de la comunidad frente a eventos hidrometeorológicos extremos”, concluyó el Director de la DMC.





Última actualización: 30 de Julio de 2026