MÁS QUE UN CIERRE: ENANDES ABRE UNA NUEVA ETAPA PARA LA DMC
La Dirección Meteorológica de Chile cerró la implementación del proyecto ENANDES junto a representantes de los sectores agrícola, energético, turístico, académico e instituciones públicas. La iniciativa deja como principal legado una nueva forma de desarrollar servicios climáticos: escuchando a los usuarios y construyendo soluciones junto a ellos para responder a los desafíos del cambio climático.
Con la participación de representantes de diversos sectores productivos, instituciones públicas, la academia y comunidades que fueron parte del proceso, la Dirección Meteorológica de Chile (DMC) realizó la ceremonia de cierre del proyecto “Mejora de la Capacidad de Adaptación de las Comunidades Andinas a través de Servicios Climáticos (ENANDES)”, iniciativa financiada por el Fondo de Adaptación y coordinada por la Organización Meteorológica Mundial (OMM), que durante cinco años impulsó el fortalecimiento de los servicios climáticos en Chile mediante un enfoque participativo e innovador.
Implementado en Chile con una inversión de USD 1,2 millones, el proyecto tuvo como territorio piloto la Cuenca del río Aconcagua, en la Región de Valparaíso, una de las zonas más vulnerables del país frente a la sequía y la variabilidad climática, donde se desarrolló un intenso trabajo con el sector agrícola. Paralelamente, las acciones orientadas al sector energía se extendieron desde Arica hasta Chiloé, permitiendo fortalecer herramientas, capacidades y servicios climáticos en distintos territorios.
Durante su ejecución, ENANDES permitió desarrollar plataformas digitales, fortalecer capacidades técnicas, generar estudios sectoriales, instalar nuevas estaciones meteorológicas y, sobre todo, construir una relación directa entre la DMC y los usuarios de la información climática en sectores como agricultura, energía y turismo, incorporando además procesos participativos con comunidades indígenas por primera vez en la historia de la institución.
La ceremonia contempló la presentación de los principales resultados del proyecto y un conversatorio con representantes de los sectores participantes, quienes compartieron su experiencia y reflexionaron sobre el impacto que tuvo ENANDES en sus actividades, evidenciando el valor de los servicios climáticos cuando son desarrollados de manera conjunta entre las instituciones y quienes utilizan esa información para tomar decisiones.
“Más que un cierre, es el inicio de una nueva etapa”
El Director (S) de la Dirección Meteorológica de Chile, Gastón Torres, destacó que el mayor logro del proyecto no radica únicamente en las herramientas desarrolladas, sino en el cambio de mirada que permitió instalar dentro de la institución.
“El gran logro del proyecto fue sentar las bases de este nexo entre los usuarios y la Dirección Meteorológica de Chile. Conversar con ellos, conocer qué necesitaban realmente y cómo nosotros, como servicio público, podíamos aportar”, afirmó.
El Director agregó que esta experiencia representa un punto de partida para el trabajo futuro de la DMC.
“Más que un cierre, este es el inicio de una nueva etapa. Una nueva visión que debe tener la Dirección Meteorológica de Chile para acercarse más al usuario, conocer qué es lo que realmente necesita y desarrollar servicios que respondan a esas necesidades. Lo aprendido con ENANDES debemos proyectarlo hacia nuevos ámbitos como la salud, la minería y la ciudadanía en general”, puntualizó.
Un cambio de paradigma para la DMC
La coordinadora y punto focal del proyecto ENANDES en Chile, Carmen Vega, asesora científica de la DMC, valoró el proceso desarrollado durante estos años, destacando que el principal aprendizaje fue incorporar a los usuarios como protagonistas en el diseño de los servicios climáticos.
“La DMC logró un cambio de paradigma, escuchando a los usuarios, co-diseñando servicios junto a ellos y entregando capacitaciones para que comprendieran mejor los productos y servicios disponibles. Se generó una retroalimentación muy valiosa entre los territorios, las comunidades y la Dirección Meteorológica de Chile”, sostuvo.
Ese enfoque participativo fue precisamente uno de los pilares del proyecto, permitiendo fortalecer la coordinación entre instituciones públicas, organizaciones territoriales, universidades y distintos sectores productivos para desarrollar información climática cada vez más útil y pertinente para la toma de decisiones.
Precisamente en la Cuenca del río Aconcagua, territorio piloto del proyecto para el sector agrícola, se desarrollaron las mesas agroclimáticas participativas que reunieron a agricultores, equipos técnicos y servicios públicos para construir, de manera colaborativa, productos y servicios climáticos adaptados a las necesidades del territorio.
Desde el Ministerio de Agricultura, Julio Galleguillos, profesional de apoyo de la Seremi de Agricultura de Valparaíso, recordó que las primeras conversaciones para desarrollar ENANDES comenzaron en 2018 y destacó que uno de los mayores logros del proyecto fue generar espacios de diálogo entre MeteoChile, los servicios públicos y el mundo agrícola.
“Las mesas agroclimáticas participativas permitieron reunir a pequeños agricultores, equipos técnicos y profesionales del Ministerio de Agricultura para aprender a interpretar de mejor forma los pronósticos y la información de la DMC. Pero también fue una oportunidad para que los equipos de MeteoChile aprendieran el lenguaje del campo y cómo llegar de mejor manera a los usuarios. Ese aprendizaje mutuo fue una de las grandes fortalezas del proyecto”, destacó Galleguillos.
Los usuarios destacan el impacto del proyecto
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue el conversatorio con representantes de los sectores participantes, quienes coincidieron en que ENANDES generó beneficios concretos para sus actividades y fortaleció el vínculo con la DMC.
Desde la agricultura familiar campesina, la presidenta del Consejo Asesor Regional Campesino (CAR), Amelia Muñoz, afirmó que esta iniciativa marcó un antes y un después para las comunidades rurales.
“Tengo que decir que, dentro de todos mis años como dirigenta, este ha sido el mejor proyecto que se ha ejecutado para el mundo rural”, afirmó.
La representante destacó que el acceso a información meteorológica adaptada a las necesidades del territorio, junto con la instalación de estaciones meteorológicas, permitirá contar con mejores herramientas para enfrentar la variabilidad climática y planificar la producción agrícola. Pero, por sobre los aspectos técnicos, valoró especialmente la forma en que se desarrolló el trabajo.
“Lo más importante fue el trabajo que se hizo con la gente y para la gente, respetando a las personas, su diversidad y su realidad. Nunca antes habíamos tenido una cercanía como esta con la Dirección Meteorológica de Chile. Esperamos que ese nexo nunca se pierda”, sostuvo.
Desde el ámbito académico, Hernán Alcayaga, profesor de la Universidad Diego Portales e integrante del Centro de Energía y Sustentabilidad de esa casa de estudios, explicó que gracias a la información proporcionada por la red de estaciones meteorológicas de la DMC fue posible desarrollar un modelo para estimar el ahorro de agua mediante paneles solares flotantes en embalses.
Esta herramienta fue incorporada al Explorador Solar y hoy puede utilizarse en todo el territorio nacional, constituyendo un aporte concreto para el sector energético y la gestión eficiente del recurso hídrico.
Por su parte, el gerente general de la Corporación Regional de Turismo de Valparaíso, Sebastián Raby, destacó el trabajo realizado en las mesas Climantur, donde el sector turismo pudo expresar directamente sus necesidades de información climática.
“Se generó un vínculo efectivo entre la DMC y el sector turismo. Los actores participaron con mucho entusiasmo, aportaron sus conocimientos y manifestaron las necesidades de información climática para avanzar hacia un turismo más sostenible, responsable y con un mejor relato para nuestros visitantes.”
Un legado que proyecta el futuro
Más allá de los productos desarrollados, las plataformas implementadas y las capacidades fortalecidas, la ceremonia dejó en evidencia que el principal legado de ENANDES es haber instalado una nueva forma de desarrollar los servicios climáticos en Chile: escuchando a los usuarios, construyendo soluciones junto a ellos y generando información útil para apoyar la toma de decisiones frente a un clima cada vez más variable.
El proyecto demostró que la colaboración entre instituciones, academia, sectores productivos y comunidades permite que la información meteorológica y climática genere un impacto real en los territorios. La experiencia desarrollada en la Cuenca del río Aconcagua dejó capacidades instaladas, herramientas y una metodología de trabajo que hoy puede proyectarse hacia otros territorios y sectores del país.
Tal como destacó el Director (S) de la DMC, ENANDES no representa el término de un proyecto, sino el comienzo de una nueva etapa para la institución, orientada a fortalecer su vínculo con la ciudadanía y continuar desarrollando servicios climáticos cada vez más cercanos, pertinentes y útiles para Chile.
Origen: Comunicacional DMC
Última actualización: 24 de Julio de 2026








